Se invita a los adultos y niños con discapacidades ocultas (no visibles), como demencia, trastornos de salud mental, discapacidades visuales, autismo, pérdida de audición, etc., a recoger un cordón de girasol en la mesa de información del aeropuerto. Este cordón permite que los empleados sepan que la persona que lo lleva puesto puede necesitar asistencia adicional.